Entrevista a David Arboledas, autor de «Mecidos por el viento».

Con Mecidos por el viento, David Arboledas nos transporta a la España del siglo XVIII a través de una novela que combina rigor histórico, lirismo narrativo y una profunda exploración del alma humana. Ambientada en una época donde la medicina era un acto de fe y valor, esta obra nos presenta la odisea de Víctor da Costa, un joven cirujano que desafía la ignorancia y el dolor en su lucha por comprender —y aliviar— el sufrimiento ajeno. En esta entrevista, Arboledas desgrana las claves de una historia marcada por la fragilidad del cuerpo, la fuerza del conocimiento y el empuje invisible del destino.

«Mecidos por el viento» nos sumerge en la compleja realidad de la España en el siglo XVIII, destacando además las enormes dificultades de la práctica de la cirugía en esa época. ¿Qué te atrajo a explorar el mundo médico de entonces y cómo se entrelaza esta temática con las vidas de tus personajes en las diversas ubicaciones en las que transcurre la historia?

 Siempre me ha interesado la medicina y la ciencia desde que apenas tenía uso de razón. La cirugía del XVIII es un campo fronterizo que mezclaba valor, superstición y ciencia incipiente. En ese cruce vital se definen muchos de los destinos de mis personajes. Cada ciudad marca una etapa: Pontevedra es la raíz, Toledo la formación y Cádiz la confrontación con la muerte y el conocimiento real.

La medicina y la cirugía del siglo XVIII estaban en una fase muy incipiente y a menudo, brutal. ¿Qué tipo de investigación realizaste para retratar de forma rigurosa los procedimientos, herramientas y la falta de conocimientos médicos de la época, y cómo te aseguraste de que estos detalles fueran impactantes pero creíbles?

Estudié tratados quirúrgicos antiguos, manuales de anatomía, y memorias de cirujanos militares. Buscaba fidelidad sin sensacionalismo. Mostrar el dolor físico y moral de la práctica médica entonces era clave para que el lector comprendiera lo que estaba en juego en cada intervención. Mi reto fue lograr que el lector se sintiera dentro del quirófano, sin que abandonara la novela por exceso de crudeza en algunas narraciones.           

Tu novela aborda temas como la supervivencia, el arraigo y las relaciones humanas. ¿Cómo las limitaciones y peligros de la cirugía en el siglo XVIII influyen directamente en el destino y las decisiones de tus personajes, añadiendo una capa extra de dramatismo a la narrativa en cada una de las ambientaciones?

 En un mundo sin anestesia ni higiene, cada intervención conlleva riesgos extremos. Para Víctor, la cirugía no es solo técnica: es una forma de enfrentarse al miedo, a la muerte, y también a la esperanza. La medicina no solo transforma cuerpos, sino también la vida de los que más sufren.

La prosa de la novela destaca por su lirismo. ¿Fue un desafío mantener ese tono evocador al describir escenas que involucran los rudimentarios y a menudo dolorosos actos quirúrgicos de la época, sin caer en lo grotesco o lo puramente técnico?

Sí, fue un reto. No quise estilizar el dolor ni caer en lo escabroso. Preferí sugerir lo brutal desde lo lírico, desde la mirada de quienes lo viven, lo padecen o lo practican. El lirismo no oculta la violencia, pero la trasciende.

Después de investigar y plasmar las adversidades de la cirugía del siglo XVIII en «Mecidos por el viento», ¿hay algún otro aspecto histórico o profesión de esa época que te parezca  fascinante para explorar en futuras obras?

Me atrae la figura del farmacéutico ilustrado, a caballo entre la botánica y la alquimia, o la de los cartógrafos de la España borbónica. Oficios en los que se mezcla el saber empírico con la imaginación, muy literarios en su esencia.

Sin embargo, en la siguiente novela aparece el antiguo oficio de la albeitería, el veterinario hecho a sí mismo, en el virreinato de la Nueva España a mediados también del siglo XVIII en la frontera norte del imperio.

El autor, David Arboledas.

Más allá de la ficción, ¿qué mensaje o reflexión te gustaría que los lectores extrajeran de la novela sobre la resiliencia humana frente a la adversidad, especialmente considerando las limitaciones médicas y las duras condiciones de vida del siglo XVIII en las que se desarrolla la trama?

 Que la adversidad revela, más que forja, el carácter. Quise mostrar que resistir no es una gesta épica, sino una sucesión de pequeñas decisiones diarias. La medicina del siglo XVIII es el espejo donde se reflejan esos límites y corajes humanos.

La novela teje un tapiz entre diferentes regiones de España en el siglo XVIII. ¿Hubo algún descubrimiento particular durante tu investigación sobre la época que te sorprendiera o cambiara significativamente el rumbo de la narrativa que habías concebido inicialmente?

Me sorprendió cómo variaban las prácticas médicas según la región, y cómo la creación de centros como el Colegio de Cirugía de Cádiz supuso una revolución silenciosa, el germen de los que fueron las futuras facultades de Medicina y Cirugía. Víctor da Costa es esa semilla de los nuevos tiempos que corren en la medicina.

El título «Mecidos por el viento» sugiere una fuerte conexión con la naturaleza y el destino. ¿Cómo se relaciona este título con la vida errante o las decisiones forzadas de los personajes, y cómo la cruda realidad de la medicina de la época intensifica esa sensación de estar «mecidos» por fuerzas mayores, ajenas a su control?

El título refleja esa sensación de vulnerabilidad constante: las vidas que narro no se mueven, son arrastradas. El viento es el destino, el azar, el dolor, la historia. La medicina, con su impotencia frecuente, acentúa esa deriva existencial.

Por último, de cara al futuro, ¿cuáles son tus planes como escritor?

De momento, seguir indagando en la historia a través de lo íntimo. Quiero seguir explorando profesiones y contextos donde el conocimiento, la supervivencia y la identidad se disputan a diario. Como dije la próxima novela: Lejos del corazón, está ambientada en la frontera norte del imperio, cuando España poseía la casi totalidad de América del Norte y se produjeron los primeros enfrentamientos entre indios norteamericanos y españoles, no como nos lo han narrado desde la óptica norteamericana en el cine clásico, sino desde la complejidad hispánica del periodo.

«Mecidos por el viento» ya está a la venta en Amazon, en formato papel y eBook.